AZA, CMPC, Coca-Cola Chile, CCU y ReSimple -en ese orden- fueron calificadas como las marcas mejor percibidas en cuanto a sus atributos de circularidad, de acuerdo con una encuesta realizada en diciembre pasado. El sondeo, fruto de una iniciativa conjunta de Ambidextro y País Circular, evaluó cómo se aprecia el estado de avance de la Economía Circular en el país, especialmente entre quienes toman las decisiones en entidades tanto privadas como públicas. En este artículo, representantes de cada una de estas empresas comentan qué factores explicarían esta buena evaluación.
Cristian González Farfán 30 Ene 2026 a las 6:00 am
AZA se ubicó primer lugar entre las marcas percibidas con mayor vínculo con economía circular.

La primera encuesta Pulso Circular, orientada a diagnosticar y evaluar la percepción del estado de avance de la economía circular en el país, mostró resultados interesantes en lo que respecta a la incorporación de la circularidad en el modelo de negocios de las empresas, los desafíos en el marco regulatorio del ecosistema de economía circular y el rol del sector público en el impulso de este modelo económico sostenible.
Dentro de los cuerpos de ánalisis que arrojó Pulso Circular -una iniciativa conjunta entre Ambidextro y País Circular- destacó la pregunta que se realizó a los encuestados (293 encuestas completas de un total de 367) sobre las marcas que ellos más asocian con el concepto de economía circular. Siendo los consultados -que respondieron entre el 11 y el 23 de diciembre de 2025- en gran porcentaje procedentes de la Región Metropolitana (54,3%), AZA se llevó el máximo galardón entre las cinco marcas escogidas, seguido por CMPC, Coca-Cola Chile, CCU y ReSimple (el único sistema de gestión de residuos de la Ley REP en la lista).
País Circular contactó a representantes de las marcas incluidas en el “top five” de Pulso Circular para preguntarles su parecer respecto de este ranking, y por qué atributos propios de sus principios y de su modelo de negocios fueron elegidos por los encuestados en esta privilegiada lista.

Con más de 70 años de historia, la empresa de acero sostenible por excelencia de Chile, figuró en el primer lugar dentro del ranking de marcas asociadas con el concepto de economía circular. Es esa trayectoria la que Julio Manterola, jefe de sostenibilidad y comunicaciones de la empresa, cree que los encuestados consideraron a la hora de evaluar el desempeño de AZA.
“Creo que lo que los encuestados reconocen en AZA es, ante todo, una trayectoria coherente y de largo plazo. Desde nuestros orígenes hemos trabajado bajo un modelo que hoy se define como economía circular, cuando ese concepto simplemente no existía. Durante décadas hemos basado nuestro negocio en el reciclaje de chatarra ferrosa para producir acero, reduciendo el uso de ‘materia virgen’ y evitando emisiones”, señala Manterola.
Cuando pocos hablaban de responsabilidad social empresarial (RSE), AZA lo hacía, y ese concepto fue cambiando a medida que Chile cambió sus estándares ambientales y se generó otro nivel de conciencia respecto de los residuos. Manterola dice que el éxito de la propuesta y la respuesta de los encuestados de Pulso Circular obedece a que “no es una estrategia reciente ni una respuesta a una tendencia: es el corazón de nuestro modelo productivo. A eso se suma que, en los últimos años, hemos profundizado y profesionalizado ese enfoque, integrándolo explícitamente en nuestra estrategia de sostenibilidad, en nuestras inversiones, en la relación con nuestros recicladores de base y en nuestra propuesta de valor hacia clientes y la sociedad.
Según Manterola, el tránsito de RSE a integrar la economía circular en la médula de su modelo de negocios “fue muy natural y de la mano con la evolución del país. En un inicio, En un inicio, hablábamos de responsabilidad social empresarial porque era la forma de ordenar el compromiso ambiental y social de las compañías. Con el tiempo, y a medida que Chile fue avanzando en regulación y conciencia ambiental, entendimos que el desafío no era solo hacer bien las cosas, sino poner la circularidad en el centro del modelo de negocio. Hay decisiones concretas que reflejan esa convicción desde hace muchos años, como cuando pusimos en marcha nuestra Planta Colina y, aun cuando no era obligatorio, nos sometimos voluntariamente a una evaluación de impacto ambiental”.
De cara a los desafíos en economía circular que plantea el entrante año 2026, el jefe de sostenibilidad de la empresa dice que el objetivo es “profundizar la valorización local de los materiales, promoviendo que los residuos se transformen en nuevos productos dentro de Chile. Esto implica fortalecer la cadena de reciclaje, asegurar mayor y mejor disponibilidad de chatarra y avanzar en trazabilidad, demostrando que la economía circular, cuando se desarrolla localmente, genera competitividad industrial y empleo para el país.
Finalmente, Manterola cree que “el resultado de esta encuesta refleja el trabajo que ha hecho AZA durante años. Y para nosotros es un orgullo que actores del ecosistema así lo reconozcan”.
“En un inicio, hablábamos de responsabilidad social empresarial porque era la forma de ordenar el compromiso ambiental y social de las compañías. Con el tiempo, y a medida que Chile fue avanzando en regulación y conciencia ambiental, entendimos que el desafío no era solo hacer bien las cosas, sino poner la circularidad en el centro del modelo de negocio”.
Julio Manterola, jefe de sostenibilidad y comunicaciones de AZA.

La segunda empresa dentro de la lista percibida con mayor vínculo con la economía circular resultó ser CMPC. En su página web, la empresa detalla varias acciones que van en directa relación con la circularidad de sus procesos. Por ejemplo, se detalla que a través de Sorepa -presente en doce sucursales a lo largo del país- CMPC recupera al año cerca de 250 mil toneladas de celulosa, papel tissue, cartón, papel y cartulina en Chile, con el objetivo de reutilizar el 100% de estos elementos.
“Creemos que este reconocimiento responde a una combinación de hechos concretos y consistentes en el tiempo. Por un lado, al cumplimiento de metas ambientales exigentes, algunas muy relacionadas con la circularidad, como nuestra meta de residuos, que refleja una gestión responsable y medible de nuestros progresos”, señalan en CMPC.
Del otro lado, creen que los resultados de Pulso Circular se ajustan a la naturaleza “profundamente circular”, dicen”, de sus operaciones: “La producción de celulosa, papel y cartones se basa en recursos renovables, en el reaprovechamiento de subproductos y en el reciclaje y la reutilización de materiales a lo largo de toda la cadena de valor. Todo se traduce en soluciones que vuelven al ciclo productivo y aportan a una economía más circular y sostenible”.
En cuanto a los objetivos 2026 de CMPC, indican que “es seguir contribuyendo a la economía circular con soluciones concretas para el mercado: productos renovables, diseñados para reciclarse o compostarse y producidos bajo altos estándares de sostenibilidad y certificados, manteniendo la excelencia ambiental que ha caracterizado históricamente a CMPC”.
“La producción de celulosa, papel y cartones se basa en recursos renovables, en el reaprovechamiento de subproductos y en el reciclaje y la reutilización de materiales a lo largo de toda la cadena de valor”.
CMPC.

En el tercer lugar de las preferencias de la Encuesta Pulso Circular se posicionó Coca-Cola, una marca presente en Chile desde hace más de 80 años. Genera más de 90 mil empleos directos e indirectos, y está presente en todo el territorio nacional. El sistema Coca-Cola genera diariamente valor local con 13 plantas embotelladoras y 38 centros de distribución que movilizan un portafolio de 16 marcas y más de 230 productos.
En Coca Cola creen que figurar entre las marcas más vinculadas con la economía circular en la encuesta “tiene que ver con iniciativas concretas que se han impulsado en los últimos años. Entre ellas, el fortalecimiento de los envases retornables, el resideño de envases para facilitar su recolección y reutilización, y el trabajo colaborativo con distintos actores del ecosistema. El posicionamiento del Día Nacional de la Reutilización junto a País Circular o la puesta en marcha de Re-Ciclar, nuestra moderna planta de reciclaje de botellas de bebida, operada por Coca-Cola Andina y Coca-Cola Embonor, que permite elaborar nuevas botellas con plástico reciclado, son parte de un camino que se ha ido construyendo paso a paso”, indica Paola Calorio, directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sustentabilidad de Coca-Cola Chile, Bolivia y Paraguay.
Para Calorio, “que Coca-Cola Chile aparezca en este tipo de mediciones no es un reconocimiento cerrado, sino una señal de que existe una expectativa sobre nuestro rol y de que tenemos la responsabilidad de seguir haciendo la diferencia positiva en las comunidades donde operamos”.
Y mirando en el horizonte los próximos retos de Coca-Cola en términos de economía circular, Paola Calorio sostiene que éstos consisten en “escalar y consolidar las iniciativas que ya están en marcha”. Se refiere específicamente al “impulso a los envases retornables, el fortalecimiento de cadena de reciclaje y plataformas de colaboración como ‘Nos une el país que queremos’ requieren continuidad, gobernanza e integración transversal para que funcionen de manera efectiva en los territorios”.
Por último, cita Calorio, “otro desafío relevante es avanzar con consistencia e innovación. Esto implica repensar procesos, modelos y formas de operar, incorporando nuevas soluciones y aprendiendo en el camino. En Coca-Cola Chile, este enfoque está muy conectado con nuestro propósito, entendiendo la innovación no sólo como tecnlogía, sino también como nuevas formas de colaborar, escuchar a las comunidades y de abordar los desafíos del país con una mirada de largo plazo”.
“Otro desafío relevante es avanzar con consistencia e innovación. Esto implica repensar procesos, modelos y formas de operar, incorporando nuevas soluciones y aprendiendo en el camino”.
Paola Calorio, directora de Asuntos Públicos, Comunicaciones y Sustentabilidad de Coca-Cola Chile, Bolivia y Paraguay.

En CCU están contentos con el reconocimiento de la Encuesta Pulso Circular. El cuarto lugar que quedó en la lista de las marcas más asociadas con economía circular es algo que “nos enorgullece enormemente porque refleja que nuestra estrategia de sustentabilidad ‘Juntos por un mejor vivir’ está operando con la coherencia que el país necesita”, puntualiza Evelyn Peña, gerente de Planificación y Circularidad de CCU.
Evelyn Peña entrega más detalles de la estrategia de sustentabilidad de la empresa, la cual cuenta con dos grandes ejes: Nuestro Planeta y Nuestras Personas. Bajo el primero de ellos, “nos hemos comprometido a que el 100 por ciento de nuestros envases sean reciclables, reutilizables o compostables para 2030, e incorporar un promedio de 50 por ciento de material reciclado en ellos”. Por otra parte, agrega Peña, “nuestra planta CirCCUlar es el reflejo de esta visión: no sólo diseñamos envases para que sean 100% reciclables, sino que invertimos en la infraestructura para que esa economía circular ocurra físicamente en Chile”. Esa vocación circular, concluye la ejecutiva, permite asegurar que el ciclo se complete en el mismo país.
No obstante aquello, Evelyn Peña plantea una serie de desafíos “de consistencia sistémica” para CCU. La gerente de Planificación y Circularidad de la firma recuerda que el 1 de enero de 2025 rige la obligatoriedad de la Ley de Plástico de un Solo Uso, que exige incluir al menos un 15 por ciento de material reciclado recolectado y procesado en Chile en las botellas PET.
“En CCU hemos cumplido con esta normativa desde su implementación el año pasado y el gran desafío que persiste este 2026 es la disponibilidad de materia prima. Como bien reportan entidades como ASIPLA y ANIR, Chile aún enfrenta una brecha de recolección importante”, comenta Peña, para quien “mientras la industria tiene capacidad técnica, la recolección del PET a nivel nacional sigue siendo un gran ‘cuello de botella'”. Según ella, la recolección domiciliaria “aún no alcanza la madurez necesaria”, así como también existe una baja participación ciudadana.
Los ejes descritos justamente se enfocan en estas dimensiones. El eje Nuestro Planeta lo hace en el sentido de profundizar la vocación circular de la marca y asegurar que cada botella recolectada en Chile se convierta en una nueva botella; y Nuestras Personas busca fortaleer el ecosistema de reiclaje. “El cumplimiento de ese 15% requiere que la logística país y el hábito ciudadano avancen más rápido. Necesitamos que la recolección puerta a puerta se masifique para que ese material llegue a nuestras plantas y que cada uno en nuestras casas reciclemos”, profundiza Evelyn Peña, para quien “la circularidad no es una meta solitaria, sino un acuerdo nacional en el que todos debemos participar activamente”.
“En CCU hemos cumplido con esta normativa desde su implementación el año pasado y el gran desafío que persiste este 2026 es la disponibilidad de materia prima. Como bien reportan entidades como ASIPLA y ANIR, Chile aún enfrenta una brecha de recolección importante”.
Evelyn Peña, gerente de Planificación y Circularidad de CCU.

ReSimple cierra la lista de los “top five” de marcas asociadas con economía circular. Es la única marca que no es una empresa propiamente tal, sino un sistema de gestión de envases y embalajes de la Ley REP. “Creemos que la asociación de ReSimple con la economía circular se explica, principalmente, por su alto nivel de visibilidad y despliegue territorial en una etapa temprana de implementación de la Ley REP. En poco tiempo, el sistema ha logrado instalar el reciclaje domiciliario en decenas de comunas, articulando a municipios, gestores, recicladores de base y empresas en un modelo que antes no existía a esta escala”, observa Macarena Palma, gerente de marketing y asuntos públicos de ReSimple.
Para Palma, “ReSimple ha asumido un rol articulador dentro del ecosistema REP, promoviendo coordinación, educación ambiental y diálogo técnico con autoridades y actores del sistema. Esa combinación de despliegue, articulación y aprendizaje explica su reconocimiento como una de las marcas más asociadas a la economía circular en Chile”.
La represenante considera que entre los atributos de ReSimple para ser reseñada en la encuesta “fue relevante como equipo definir nuestro rol dentro de este nuevo sistema, lo que contemplaba establecer nuestro propósito, acordar los valores que guiarían nuestro quehacer y nuestra misión hacia el futuro. Este ejercicio fue clave para concretar nuestro aporte hacia la economía circular, declarando desde un comienzo el hacer posible un Chile más limpio y sostenible”.
Con miras a 2026, ReSimple cree que es un año clave para consolidar la economía circular desde la implementación real de la Ley REP. “El principal desafío es cerrar la brecha entre las metas regulatorias y las condiciones operativas que permiten cumplirlas de manera sostenible, especialmente en el ámbito domiciliario”, asegura Macarena Palma.
“Esto implica avanzar en tres frentes complementarios. Primero, fortalecer las condiciones habilitantes del sistema, como la infraestructura de recolección y valorización, la disponibilidad y formalización de gestores, y la agilización de permisos necesarios para operar en los territorios. Segundo, profundizar la colaboración con municipios, estandarizando criterios operativos y reforzando la educación ambiental como un eje central, clave para mejorar la calidad de los residuos, la participación ciudadana y la eficiencia del sistema. Y tercero, seguir aportando evidencia desde la operación, que permita ajustar procesos y acompañar a la autoridad en perfeccionar la implementación de la Ley REP sin disminuir su ambición ambiental”, añade.
El gran reto, según Palma, es “pasar desde la instalación del sistema a su maduración”. En otras palabras, “hacer que la economía circular funcione de forma consistente en el territorio, con reglas claras, coordinación público-privada y hábitos ciudadanos sostenidos en el tiempo, donde la educación ambiental cumple un rol habilitador fundamental”.
“El principal desafío es cerrar la brecha entre las metas regulatorias y las condiciones operativas que permiten cumplirlas de manera sostenible, especialmente en el ámbito domiciliario”.
Macarena Palma, gerente de marketing y asuntos públicos de ReSimple.